Ana Adan: “La patología dual se ignora excepto que se tenga algún conocido que la sufra”

Hablamos con la Dra. Ana Adan, profesora del departamento de Psicología Clínica y Psicobiología de la Universitat de Barcelona. Adan dirige un equipo de investigación que trabaja en el ámbito de la patología dual (adicción y trastorno mental a la vez) y con quien Projecte Home tiene un convenio de colaboración mediante el cual usuarios de la entidad participan de forma voluntaria en estudios que permiten evaluar el impacto del consumo de drogas en el curso de los trastornos mentales.

 

¿Cuál es la colaboración que se lleva a cabo con Projecte Home?

Ya hace tiempo que colaboramos con Projecte Home, que nos aporta usuarios con quién hacemos evaluaciones neuropsicológicas y de características rítmicas y de personalidad. Valoramos mucho su implicación porque nos dedican libremente su tiempo y esto nos permite obtener datos sin las cuales los estudios que llevamos a cabo no serían posibles.

¿Qué tipo de investigación desarrolláis?

Hacemos investigación para determinar similitudes y diferencias entre las personas que tienen una patología dual de las que sólo sufren una adicción y las que cuentan sólo con algún trastorno mental. De Projecte Home recibimos tanto personas con adicción como también casos de patología dual. En los casos donde hay trastornos mentales hablamos de perfiles severos (esquizofrenia, depresión mayor y trastorno bipolar). Con todos ellos estudiamos aspectos relacionados con disfunciones de la ritmicidad (insomnio, evolución de la temperatura corporal, actividad y exposición a la luz ambiental…), del rendimiento cognitivo o bien la predisposición genética a desarrollar una patología mental.

 

“Nuestro objetivo es poder ayudar finalmente en el trabajo terapéutico”

 

¿Cómo podemos explicar la importancia de estos estudios?

Nos sirve para saber más, encontrar nuevas estrategias en la rehabilitación de las patologías duales y poder ayudar finalmente en el trabajo terapéutico. Pongamos un ejemplo de uno de los estudios que hemos hecho sobre el ritmo de temperatura corporal con una muestra de 80 personas (40 de comunidades terapéuticas y 40 de centros ambulatorios. Y dentro de cada grupo, 20 personas con adicción y 20 con adicción y depresión a la vez). La variable de la temperatura corporal, que en una situación óptima tiene que evolucionar de una determinada manera según el momento del día, nos puede mostrar un buen estado de salud o no en función de esta variación.

Antes de empezar la investigación nos pensábamos que las personas de comunidades terapéuticas tendrían un ritmo de temperatura corporal peor porque son perfiles más severos y desestructurados. Una vez hecho el estudio descubrimos el contrario, que los usuarios de comunidades terapéuticas tenían un ritmo de temperatura corporal mejor que los de centros ambulatorios. Haciendo incluso la comparación con datos de temperatura de población general española, encontramos que los dos grupos tenían un ritmo bueno. Esto nos demuestra los efectos positivos de seguir unos hábitos de vida en una comunidad terapéutica, demuestra la efectividad del método a pesar de partir de una situación más grave al iniciar el tratamiento. Con este estudio tenemos unos datos que lo acreditan.

¿Cómo es la relación con las personas usuarias? ¿Qué les pedís?

Normalmente hacemos dos o tres sesiones con cada persona de una hora y media o dos de duración. Son sesiones muy completas y que hacemos presencialmente en los centros de Barcelona, Montcada i Reixac y Montgat. En primer lugar, hacemos una entrevista clínica para certificar la presencia o no de trastornos mentales y, después, hacemos una evaluación neuropsicológica de diferentes funciones cerebrales, estudiamos los rasgos de personalidad…

 

“La intervención tiene que tratar al mismo tiempo la addicción y el trastorno mental”

 

¿Hay sensibilidad en la sociedad hacia la patología dual?

A nivel de calle, es un problema que se ignora salvo que se tenga algún conocido que lo sufra. Si ya hay poca sensibilidad hacia las patologías únicas… No hay suficientes recursos, hay pocas unidades específicas de patología dual. Pasa a menudo que en algunos centros el profesional que trata la adicción envía primero el paciente a otro recurso de salud mental para tratar el trastorno mental y viceversa. La intervención tiene que estar organizada para tratar las dos patologías a la vez.

Aun así, sí que pienso que ha cambiado el enfoque profesional hacia la patología dual. Hoy en día lo que impera ya es tratarla desde un primer momento de manera integral. Hace unos años se prefería esperar un tiempo a hacerlo porque se consideraba que primero se tenía que comprobar que el trastorno no fuera una consecuencia del abuso de drogas. Es importante intervenir al principio para evitar males mayores en patologías como la depresión, que muy a menudo requieren un tratamiento farmacológico.

¿Se ha notado un aumento de casos de patología dual desde el estallido de la crisis económica?

Ha hecho aumentar las personas con vulnerabilidad. La persona, según su predisposición genética, puede sufrir trastornos mentales debido al recorrido de vida que tenga y a los acontecimientos que sucedan. Sí que es verdad que hay más riesgo de problemas de trastorno mental si te expones a situaciones agudas, angustiosas y negativas. Pero pienso que la crisis ha hecho aumentar más el consumo de drogas y el malestar de las personas y no tanto las patologías mentales entendidas como diagnósticos clínicos, que muestran una cierta estabilidad en la población.