Projecte Home abre un piso específico para mujeres con adicciones

Projecte Home Catalunya ha abierto un piso específico para atender mujeres con adicciones. Se trata de un espacio situado en un edificio anexo al centro que la ONG tiene en Montgat y que cuenta con una capacidad máxima de ocho plazas, las cuales se están abriendo de forma progresiva. El piso acoge a mujeres usuarias de la Comunidad Terapéutica que Projecte Home tiene en Montcada i Reixac. De día, las mujeres participan en el programa de tratamiento en la Comunidad Terapéutica y por la tarde, de lunes a jueves y con el acompañamiento de una educadora, se desplazan al piso de Montgat para seguir con las actividades y pasar la noche.

La finalidad de este piso es adecuar un espacio de tratamiento personalizado a las necesidades de las mujeres usuarias, un colectivo que es minoría entre las personas que piden ayuda a Project Home. Este nuevo espacio permite disponer de una área más cómoda y íntima donde se pueden llevar a cabo grupos terapéuticos específicos de temas como la sexualidad o bien hacer actividades lúdicas y de salud como un taller de yoga. El piso permite también mejorar la detección y atención de problemáticas que suelen afectar muchas mujeres con adicciones: maltratos, abusos sexuales o trastornos alimentarios.

Más accesibilidad y mejor atención

La apertura del piso para mujeres forma parte de un proyecto transversal de la entidad que tiene como objetivos facilitar la accesibilidad de las mujeres con adicciones a los programas de tratamiento así como mejorar la atención específica a las mujeres dentro de estos programas. Para conseguirlo se han puesto en marcha una serie de medidas entre las cuales la mejora del trabajo en red con otras entidades y recursos específicos para mujeres en riesgo de exclusión social o bien la capacitación y formación de los equipos de profesionales de la entidad en perspectiva de género.

Por otro lado, la intervención en esta cuestión tiene una vertiente también a la vez de trabajar con los hombres usuarios de la entidad. En este sentido, Projecte Home ha iniciado también un ciclo de seminarios de prevención de las actitudes machistas y de la violencia de género que se llevan a cabo a lo largo del año en todos los programas de tratamiento de la entidad. En estos seminarios se busca analizar y construir otras formas de entender las masculinidades, creando espacios de reflexión donde hablar de la sexualidad, las relaciones de pareja, la paternidad consciente, las emociones y la vulnerabilidad o el poder y el privilegio, entre otros temas.

El mayor deterioro dificulta el tratamiento

Tan solo el 17,1% de las personas que pidieron ayuda a Projecte Home durante 2019 son mujeres, una cifra que se mantiene a niveles similares año a año y que contribuye a agravar la situación de invisibilización de un colectivo que a la vez sufre un mayor estigma social. Además de la propia adicción, las mujeres tienen que afrontar situaciones de más presión social, más cargas familiares o mayores limitaciones económicas que los hombres.

También contribuye a la invisibilización el hecho que las mujeres tengan un patrón de consumo en el que predominan drogas más aceptadas socialmente. Así, según datos de las personas atendidas el 2019 en Projecte Home, el consumo de alcohol como sustancia principal de consumo es más elevado en mujeres (38,6%) que en hombres (33,5%). Se trata de un tipo de consumo que suele pasar más desapercibido, con casos en los que se produce a menudo encasa y, por lo tanto, se hace menos visible.

Entre las mujeres atendidas se observa también que la media de edad es ligeramente más alta (40 años) que en el caso de los hombres (38), hecho que puede indicar que las mujeres retrasan más la demanda de ayuda que los hombres.

Por otro lado, las mujeres presentan una serie de características que dificultan su proceso de tratamiento. Por ejemplo, el 50% tiene algún tipo de patología dual (trastorno mental y adicción a la vegada). son frecuentes los casos de abusos en algún momento de la vida, con un 86% que manifiesta haber sufrido abusos psicológicos, un 63% abusos físicos y un 46% abusos sexuales. Además, el 70% no tiene trabajo en el momento de iniciar el tratamiento y el 64% tiene deudas económicas.

La media de edad más elevada, el patrón de consumo, los índices de patología dual y de abusos… Son diferentes factores que contribuyen a que en el momento de empezar un programa de tratamiento, las mujeres lo hagan con un mayor deterioro tanto físico como psicológico, con menos apoyo social y más dificultades económicas. Una situación que hace que el proceso de tratamiento de una adicción sea todavía más complicado en los casos de las mujeres.